Millones de neuronas están dispuestas como una red eléctrica para hacer funcionar al cuerpo humano; su centro de mando es el cerebro, el órgano más estudiado por la neurociencia y olvidado por la sociedad.

Seguramente a diario percibes cansancio, fatiga, dolor de cabeza o menos rendimiento, ¿tiene que ver esto con la inflamación cerebral?

La ciencia ha analizado que existe relación entre la mala nutrición y la oxidación del cerebro, pues el alto consumo de carbohidratos y harinas procesadas lo inflaman y deterioran.

Hay mayor probabilidad de adquirir enfermedades cerebrales si se fuma o bebe desde temprana edad. Por eso es importante que los jóvenes cuiden su funcionalidad neuronal.

¿Cómo hacerlo?

El consumo de DHA (ácido docosahexaenoico) es esencial para la madurez y funcionamiento neuronal. Su consumo diario ha demostrado disminuir el riesgo de padecer demencia o Alzheimer y aumenta el desempeño cognitivo.

El Omega 3 recubre y da mejor conducción a las neuronas, y genera impulsos nerviosos eficaces que mejoran las habilidades de pensamiento.

Una nutrición libre de carbohidratos como harinas, postres, refrescos o dulces, y un buen consumo de ácidos grasos Omega  3 como los del aguacate, nueces, almendras, semillas y pescados, así como vegetales verdes ricos en antioxidantes ayuda al cerebro a mejorar su conducción.

La alimentación saludable y el ejercicio mental previenen el deterioro cognitivo, mejoran la memoria, la atención y la respuesta ante el estrés.

Entre mejor    nutrido esté tu cerebro, mejores serán las habilidades que puedas adquirir en tu vida académica y profesional, así como en tu desarrollo emocional.