Una letrina es un sanitario ecológico y seguro, utilizado para tratar de una manera adecuada los desechos humanos, heces y orina, ayudando a prevenir enfermedades infecciosas y daños ambientales, pues no gasta agua ni la contamina, e incluso permite aprovechar los desechos para utilizarlos como abono y composta.

Si se instala de manera correcta y recibe el mantenimiento necesario, una letrina no tendría por qué producir malos olores ni atraer animales o insectos, como ratas o moscas.

Por eso, si en tu casa o comunidad hay letrinas, sigue los siguientes consejos y compártelos con los demás, para que entre todos logren la higiene y la seguridad adecuadas.

Además de estos pasos, no olvides lavarte muy bien las manos después de utilizar la letrina.

Cómo mantener limpia tu letrina

  • Después de usarla, cada persona debe agregar ceniza, cal o tierra seca. Con esto, poco a poco se formará un abono orgánico que podrá ser utilizado en las cosechas, además que ayudará a eliminar microbios y bacterias que causan enfermedades infecciosas.
  • Cada dos semanas procura revolver bien el material desechado, así harás más uniforme el nivel de llenado y el abono será de mejor calidad.
  • Cuando los desechos estén a 15 centímetros de la superficie, detén su uso. Agrega tierra y compáctala lo más que puedas.
  • Abre la compuerta de salida de tu letrina y extrae el abono. Si éste luce seco estará listo para usarse, pero si es pastoso tendrás que dejarlo entre uno y dos meses más para poder utilizarlo.
  • Recuerda depositar los papeles higiénicos dentro de un recipiente cerrado para quemarlos semanalmente.
  • Mantén limpios el piso y las sentaderas con algún desinfectante, como cloro.
  • Mantén siempre tapado el agujero de entrada, para evitar que se metan animales.
  • No utilices la letrina como granero, gallinero o bodega.
  • Revisa que no haya ningún agujero en la taza, puertas, piso o pared, y en caso de ser así, procura repararlo lo más pronto que puedas.