Para poder construir una vida positiva y lejos del dolor es importante partir de la aceptación del presente y bajo el compromiso contigo mismo de avanzar hacia el futuro que mereces. Acéptate, goza, lucha, ríe, pero sobretodo ¡ámate mucho!

Cuando logres ser consciente de tu grandeza y de tu poder, nunca más permitirás que te humillen y abusen de ti, porque habrás aprendido a ver que tú eres grande,  valioso, único e irrepetible, por el simple hecho de ser tú.

Confía en ese porvenir que solamente se hará realidad con tu fe en ello y en las acciones que hagas para dirigirte hacia esa vida que quieres llegar a vivir. Pero, sobre todo, ten siempre presente que también debes gozar el sacrificio que harás para conseguir eso que tanto anhelas, pues también es un elemento importante en tu aprendizaje de la vida.

Cuando te sientas confundido y, buscando dentro de ti no encuentres las respuestas a algún problema, bastará con que mires al cielo a contemplar su inmensidad y reflexiones. Ahí empieza a preguntar todas las dudas que tienes y verás cómo las respuestas llegarán solas.

Es tiempo de que te permitas confiar en lo que la vida te ofrece, que comiences a fluir, te quites tus máscaras y te dejes llevar. Te invito a que seas auténticamente tú y te sientas orgulloso de quien eres, porque tienes luz, poder, sabiduría, armonía y mil cosas más, y el agobiarte no te servirá de nada.

Cuando no sepas qué hacer sólo respira, cuando te equivoques respira y vuelve a empezar, cuando el dolor esté en tu corazón no lo evadas, disfrútalo con la promesa de aprovecharlo para avanzar y sobre esos cimientos construir tu felicidad.

Trabaja duro para alcanzar una felicidad plena y cuando la alegría corra por tus venas difrútala, salta, grita, ríe, abraza y agradece las bendiciones que te llegan todos los días. No olvides que si no eres feliz con lo que tienes tampoco serás feliz con lo que te hace falta.

Todos tenemos la capacidad de construirnos a partir de ese dolor que nos oprime por distintas situaciones de nuestra vida, así que te invito a transformarte y dar luz, avanzar y ayudar, pues eso depende de ti… simplemente eres más de lo que te han hecho creer.

Tu Familiólogo,
Oliver Chávez.