Durante muchos años los filósofos, científicos, médicos y psicólogos han tratado de entender qué es el amor, estudiando qué efectos bioquímicos, emocionales y físicos nos suceden al amar.

Al reflexionar sobre esto descubrí cómo aprendemos qué es el amor y cómo lo aplicamos en cada etapa de nuestras vidas, es decir, ese dar y recibir desde nuestro rol como hijos, padres, abuelos, hermanos, etcétera.

De pequeños entendemos que el amor son los cuidados que nos dan nuestros padres, quienes nos alimentan, cuidan y protegen de todos los peligros y enfermedades.

Al crecer descubrimos que el amor significa independencia, confianza y respeto, pues en la adolescencia buscamos desligarnos y aprender a ser adultos. En esta etapa nuestros padres ven los resultados de lo sembrado en nuestra infancia.

Al tener una pareja entendemos que el amor son besos, caricias o encuentros íntimos.Aprendemos que con el cuerpo y con detalles podemos mostrar cuánto amamos al otro en una relación madura.

Al llegar a la adultez o vejez, el amor es sentirnos escuchados y comprendidos, un amor profundo que va más allá del cuerpo, que se manifiesta con una sonrisa o una mirada tierna, al saber que alguien está ahí ante cualquier dificultad de la vida.

Pero a lo largo de la vida hay otras maneras distintas de demostrar el amor, por ejemplo:

Quizás mamá nos lo demuestra con cuidado y papá con independencia; nuestras abuelas preparando nuestro platillo favorito y los abuelos llevándonos a comprar algo; nuestra pareja con el contacto físico y al cubrir nuestras necesidades afectivas y así sucesivamente.

El problema en las relaciones es que a veces sólo vemos un tipo de amor y queremos que el otro nos ame tal y como nosotros aprendimos, y por consiguiente, llegamos a sentirnos no amados y respetados en nuestras relaciones e incluso desilusionados.

Ante esto me gustaría preguntarte ¿qué padre quiere más a su hijo?

A. El que le muestra su amor con dinero

B. El que le muestra su amor con tiempo

C. El que le muestra su amor con cariño

D. El que le muestra su amor con detalles

La respuesta es sencilla: todos aman a sus hijos igual, lo que cambia es la manera en que lo manifiestan. Así que es tiempo de ir entendiendo cómo  demostramos el amor en nuestras relaciones y analizar cómo nos gustaría que nos lo demostraran, pues de esa manera podemos llegar a mejorar nuestras relaciones afectivas.

Y tú… ¿cómo te muestras el amor por ti mismo?